Cuando el problema que hoy vivís es solo la punta del iceberg.
Toda constelación comienza con un tema concreto: un conflicto de pareja, una dificultad familiar, un bloqueo, una decisión importante, un síntoma o una situación que se repite.
Muchas veces descubrimos que ese motivo de consulta es solo la punta del iceberg. Detrás aparecen lealtades invisibles, pérdidas, exclusiones o acontecimientos familiares que siguen influyendo en el presente.
El trabajo consiste en hacer visible esa dinámica para comprenderla desde una nueva perspectiva, encontrar un mayor orden y recuperar la fuerza para pararte en tus propios pies.
Trabajo creando un espacio de escucha, respeto y presencia, donde pueda emerger aquello que hoy no alcanza a verse. Porque cuando algo se hace consciente, aparecen nuevas posibilidades para comprender, ordenar y transformar la propia vida.
Existen distintas modalidades para realizar una constelación y pueden hacerse tanto presencial como online:
Los talleres de constelaciones familiares grupales son un espacio colectivo donde todos los presentes forman parte y participan, cada uno desde su rol. Hay quien presenta su tema, otras ofician como representantes, otras sólo observan.
Experiencia uno a uno que brinda mayor intimidad, diálogo y acompañamiento personalizado para profundizar en el tema que hoy te preocupa.
Bert Hellinger (1925–2019), creador de esta metodología, integró saberes de la psicoterapia, la filosofía, la Gestalt y otras corrientes para desarrollar un enfoque único sobre los sistemas familiares.
Su principal aporte teórico fueron los "Órdenes del Amor", principios que rigen todas las relaciones humanas. Estos incluyen el principio de pertenencia, el respeto a la jerarquía y el equilibrio entre dar y tomar.
Las transgresiones de estos órdenes generan conflictos, repeticiones y sufrimiento. Restablecerlos es una forma de liberar el flujo del amor en el sistema y dar lugar a una vida más liviana y coherente.
El precio de una constelación depende del formato. La modalidad grupal suele ser más accesible porque los costos se reparten entre los participantes. La individual, el costo es mayor porque la atención es personalizada y centrada en tu caso.
Cualquier persona adulta puede participar en una constelación familiar sin necesidad de experiencia previa.
No es posible constelar directamente por otra persona. Si tienes hijos pequeños, puedes hacerlo por ellos. Pero por el resto no. Lo que sí puedes trabajar es tu relación con aquella persona y eso genera movimientos positivos en el vínculo.
Un buen constelador cuenta con una formación sólida y avalada en constelaciones. Experiencia práctica. Respeto y contención hacia los consultantes. Confía en tu intuición y busca recomendaciones. La confianza en tu constelador es clave para que el proceso sea profundo y seguro.
En esta escuela ofrecemos cursos y formación de constelaciones familiares con programas online y presenciales. Somos una escuela especializada en docencia y pedagogía formadora en el área de las constelaciones.
Conoce aquí los consteladores certificados que han completado un recorrido formativo dentro de la Escuela Mariana Ferraro.